sábado, 7 de agosto de 2010

Patética Dependencia Sentimental

Hay una gran diferencia entre acercarte a una persona y conocerle,

Que acercarte alguien y darle la obligación de que te salude,

En mi caso tuve suerte y ella me saludo, perdimos tiempo preguntando nombres y detalles inservibles pero que son parte de la conversación.

Hicimos química sin tener la mínima idea de cómo funciona el oxigeno,

Jugamos con la física cuando frotamos nuestros cuerpos en una inercia provocada por las ganas, especialmente por las mías,

Caímos en la extensa gama de la matemática, cuando restamos la presencia uno del otro.

Y nos dimos cuenta que estábamos en un debate en la cual se sumo la distancia,

También me di cuenta que era imposible sacarte de mi mente, porque le prometí al corazón que no escucharía a mi propia mente, si sugiriera aunque sea en silencio, la absurda idea de olvidarte.

Mi subconsciente me manda señales en sueños, esto que siento es cierto,

Él lo sabe y quiere que yo sepa que estas distante emocionalmente, porque es más que lógico que físicamente siempre lo estuviste.

Cada día que pasó fue un lindo momento del pasado,

Pero mirándolo desde la perspectiva del presente creo que duele. El futuro está por venir con nuevas cargas, tengo que correr ahora que tengo fuerzas aunque tengo presente que no tengo ganas.

Hoy somos dos polos, no sé si somos similares u opuestos, solo sé que te repelo y no es porque lo intento.

No estoy especulando al cien por ciento, lo digo por tu forma de actuar y en la manera en la que hoy me dejas triste, solo e indefenso.

2 comentarios:

Barbara! dijo...

Eres muy Original!!

Juan Pablo Peña Pallamps dijo...

Si fuera una olimpiada, ese seria el ganador, aunque el competidor sea solo uno, no vasta la cantidad, si no la cantidad, cuando escribes con el corazón y hablas tanto aunque seas mudo...


Purpo otra vez...